Romanticismo

 

Se trabaja teniendo como referencia el romanticismo o problemas relacionados con él, a nivel de conceptual y también como visualidad pictórica o gráfica.
Otra motivación de interés, es el ámbito de lo metafísico al que alude este movimiento, que tiene que ver con la liberación del espíritu sobre las pasiones humanas y del mundo sensible que está vinculado con el concepto de lo sublime. Esto trata principalmente de trabajar el sentimiento que se captura desde el exterior al quitar la racionalidad, como una suerte de exacerbación del mundo sensible que produce una liberación del espíritu, de tal modo que la pasión y la realidad se conjugan en una armonía entre pasión y la razón.
Podría afirmar que mi imaginario se caracteriza por una serie de recursos formales como por ejemplo el claroscuro, las luces nocturnas, lo atmosférico y objetos que fácilmente pueden asociarse al romanticismo, la ruina, los árboles, imágenes con fondos oscuros, todos estos recursos y objetos realizados al oleó, utilizando mucho esfumatto y a la vez mucha materia y manchas. Estos factores se pueden observar en mis primeros trabajos, donde se reconocen estos recursos puestos en actividad, pero también se observa una homogeneidad en la obra en cuanto a la materialidad, la que se muestra con una misma densidad de pintura en toda la superficie.

Me interesa expandir las posibilidades de la pintura, es decir, no limitarse a un sólo tipo de técnica, cubriendo con ésta la totalidad de la tela, como lo es en el romanticismo, especialmente referido al trabajo con lo inacabado, lo imperfecto y abierto, en oposición a la obra perfecta y cerrada en su forma. Pues, nos interesa encontrar una manera de utilizar la materia que nos lleve a instalar en la superficie de la tela algo más sugestivo, algo que sugiera más que aquello que describa, dejando abierta la posibilidad de que un eventual espectador pueda recrear las sugerencias que ahí se muestran. Para esto, se utilizo una técnica pictórica por medio de capas de aguadas, en donde la idea principal es llegar a producir atmósfera sin saturar la pintura.
La idea es traer las temáticas del romanticismo al presente, como una suerte de revival, interviniéndolo y vinculándolo a una imagen con una identidad actual. Traer del pasado la esencia del romanticismo sin que necesariamente sea de manera literal, como imágenes concretas, sino más bien, interpretar la atmósfera cargada de la que hoy entendemos por lo sublime. Junto a lo anterior, entremezclando los elementos del pasado con los actuales, en un contexto que incorpora como elemento principal el autorretrato, como actividad central de mí trabajo.

El autorretrato es una experiencia que tiene que ver mucho con el proceso personal trasladado a la pintura, es a la vez, la propia identidad del autor junto a los problemas del arte. El autor participa de escenas, imágenes fetiches y voyeristas, es un recurso permanente, igualmente estas características reúnen las condiciones que buscamos para representar el concepto de actualidad. Acá es el fondo el que se interviene con el autorretrato, se interviene también con la imagen del cuerpo fragmentado, mostrando parte de los elementos que representan al autor. Entonces, se conoce al autor por medio de diferentes rasgos parciales o elementos que definen su identidad. Aquí se trabaja con el artista como tema de la obra, señalando las características del estilo que conforman su identidad.

Se quiere demostrar que el romanticismo está presente en la actualidad como una constante permanente, un estado del hombre y no simplemente un movimiento vinculado a un período determinado, lo que hace que bajo sus preceptos surjan opciones nuevas en la actualidad del arte.